La espero en la esquina de siempre, teatinos con huérfanos. La veo desde lejos, se acerca y nos besamos, le encantan mis besos, dice que son los más ricos, los más dulces. Ella no lo sabe, pero siempre ando con mi frasco de nutella en el bolsillo.
viernes, 9 de julio de 2010
Caminando
Siempre encontraba una excusa para salir a caminar, sin que los demás notaran que andaba sin ninguna razón por las calles. Le encantaba salir a respirar la mañana soleada y la humedad que se evaporaba de las veredas. El ruido de la ciudad se transformaba en silencio. Un día no encontró pretexto para salir, simplemente lo hizo. Caminó sin parar, sin rumbo, sin final, llegando a otras ciudades, a otros países, ayudó a revoluciones e ideologías, abrazando al mundo. Finalmente el mundo lo abrazó a él.
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